Impresión de Maribel Molina Carrillo, premio a Mejor novela Histórica de 2015

Impresión de Maribel Molina Carrillo, premio a Mejor novela Histórica de 2015:

María Magdalena, la esposa de Jesús’, premio a Mejor novela Histórica de 2015

Para mí ganar este premio con la novela “Maria Magdalena, la esposa de Jesús”, ha sido algo muy bonito. Con él he visto reconocido mi trabajo y ahora me da alas para seguir escribiendo. Aunque no he podido asistir, lo pude ver en directo en Facebook y al escuchar mi nombre, la verdad es que me hizo mucha ilusión. Para mí esta novela es muy especial y está escrita con mucho cariño y respecto a ambos protagonistas. Está escrita desde y para el corazón y confío que esta maravillosa historia llegue a muchos corazones y consiga florecer esa semilla que todos llevamos dentro.
Este premio hace que me marque otros retos y que siga escribiendo  con más ganas e ilusión.
A mí me llegó la inspiración a raíz de un accidente de coche, y ahora se ha convertido en pura pasión, pasión por escribir y disfrutar de cada personaje, ya que cada uno aporta algo, tanto al lector como al autor… Escribir no es algo sencillo, aunque pueda hacerlo todo el mundo, dejarse guiar por el corazón no siempre es fácil. En mi caso, necesito conocer gente nueva a menudo, conocer distintas culturas, viajar … todo ello te hace abrir la mente y el corazón y todo lo experimentado me sirve para escribir.
Con este premio se inicia un largo camino, lleno de cosas nuevas y quién sabe lo que nos deparará el mañana…

 

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Premios Atlantis: La isla de las letras, novela histórica

Premios Atlantis: La isla de las letras, novela histórica

María Magdalena, la esposa de Jesús’, premio a Mejor novela Histórica de 2015

El jurado Antonio Castillo habló del enorme mérito que tiene escribir una novela histórica y de lo complejo que ha sido elegir un ganador, ya que cualquier lector podría regocijarse leyendo cualquiera de los cuatro títulos finalistas. En este sentido, ha querido destacar que este año se ha dejado influir por factores más subjetivos, como sus gustos o inquietudes personales, sin descuidar los métodos tradicionales. La obra ganadora consigue un trascendental mensaje místico, una labor de conocimiento de uno de los personajes de nuestra historia más injustamente tratados.

María Magdalena, la esposa de Jesús’, narra la historia de una gran mujer que solo unos pocos tuvieron el privilegio de conocerla realmente. Una mujer sencilla, con un amor tan grande hacia su amado Jesús, que la marcó toda su vida. Una mujer incomprendida, igual que lo fue Él… La historia la ha tratado injustamente, pero llegará el día que será reconocida como la esposa, madre, reina que fue… la esposa de Jesús y madre de sus hijos. Una mujer valiente, fuerte, adelantada a su tiempo y una gran luchadora. Una historia que no dejará a nadie impasible.

Los finalistas:

Por otro lado, Antonio Castillo ha premiado la novela de Vladimir Merino que se alza con el premio ‘Mención especial’, por su calidad narrativa y por los hechos narrados, ya que “habla de unos niños víctimas de la barbarie humana desde el punto desde un punto de vista que bien podría ser el del autor”. El relato se inicia con la huida familiar desde Rentería con destino a Guernica. Tras el bombardeo, Bilbao será el refugio desde el que se organizará la evacuación de 4500 niños; de ellos, 1495 con destino a la URSS. Sin embargo, durante todo el libro, siempre nos queda el sabor de la esperanza de una niña, que con el tiempo se hace mujer; hasta que finalmente llegada a la ancianidad, narra a la nieta esta historia a sus noventa años; demostrando a los lectores que con tesón y fortaleza, siempre es posible comenzar una nueva vida y otorgar a los demás la fe en la existencia, la misma fe que muestra a sus descendientes. Con atmósferas creíbles, desgarradoras en ciertos momentos, sabe enganchar al lector a lo largo de sus capítulos. Es además interesante el complemento de archivos y fotografías que ilustran esta historia que no dejará indiferente a nadie.

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Premios Atlantis: La isla de las letras, novela de intriga y suspense

Premios Atlantis: La isla de las letras, novela de intriga y suspense

Volved a Riverthree’, de Óscar Fernández Camporro, gana el premio a mejor novela de intriga y suspense publicada en 2015 

El jurado Gabriel Monte Vado, escritor, licenciado en Geografía e Historia y militar en la reserva que participó en la sección de protección de militares amenazados por grupos terroristas y grupos de inteligencia, fue el encargado de elegir la novela ganadora, que recayó sobre ‘Volved a Riverthree’, una novela muy bien ambientada y documentada, con personajes muy bien construidos psicológicamente, que no deja respiro y que te atrapa desde las primeras páginas. Todos ellos, elementos esenciales en una novela de intriga que la hacen ser ganadora en esta VII edición.

Los finalistas:

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Premios Atlantis: La isla de las letras, género Fantástico 2015

Premios Atlantis: La isla de las letras, género Fantástico 2015

Antes de que el sol se apague’, de Ernesto goñi, consiguió el premio a mejor novela de Género Fantástico 2015 

El primer galardón se entregó de la mano de Teresa Abedul y Ainara del Olmo y Abedul. Madre e hija, ganadoras de los Premios Atlantis en su V Edición, sorprendieron a los tres finalistas que asistieron con algunas preguntas. Acto seguido y tras resaltar la calidad de las novelas que concurrían al premio en esta categoría, aseguraron que la merecedora era ‘Antes de que el sol se apague’, una novela de ciencia ficción con el siguiente argumento: “La verdadera batalla entre el bien y el mal no se libraba en aquel prado o en otras guerras, sino dentro de cada persona, cada día.” Renesto sobrevive al accidente de coche en el que fallece su familia. Días después, en el despacho de su padre, un científico embarcado en una investigación sin precedentes, descubre un diario y un sobre con una extraña ecuación matemática en su interior. Este hallazgo le arrastrará a un viaje extraordinario hacia lugares fantásticos y remotos para encontrar una verdad difícil de asimilar. ¿Qué pasaría si todo fuera posible y cualquier cosa que pudieras imaginar se hiciera realidad? La respuesta es una singularidad en la que decenas de personajes se verán inevitablemente enredados en un sinfín de sucesos inexplicables que les obligarán a tomar partido y actuar hasta las últimas consecuencias. “¿Por qué danzan los pájaros al amanecer, y qué clase de ritual les hace volver a bailar justo antes de que el sol se apague?”

Los finalistas:

El sentimiento es suyo, por Félix Jacinto Alonso Holguín

El sentimiento es suyo, por Félix Jacinto Alonso Holguín

Hay zonas de la Tierra con espacios muy grandes de terreno. Habitados por seres humanos de una joven democracia, basan las relaciones entre sus ciudadanos en simples principios: unión y recuerdo a los antecesores. Pareciera algo básico. Sin embargo, en esta España del año 2016 es, cuando menos, extraño para nosotros. Mi amiga Natalia, Princesa Contadora de Olas en La Coruña, gusta de viajar allende nuestras fronteras. Estos días anda recorriendo lugares de Estados Unidos. Ya ha ido en varias ocasiones. Una de ellas visitó la llamada zona 0 del World Trade Center en Nueva York. Allí tuvo lugar el atentado de las Torres Gemelas donde fallecieron más de 3.000 personas. Además de heridos, sus familias, amigos y resto de gentes de buena voluntad, que sentimos aquello como algo muy cercano.

Este viaje ha decidido conocer Washington, Distrito de Columbia, que viene a ser la capital de U.S.A. Es un gran pueblo, con enormes jardines y monumentos. Sus fotografías son extraordinarias: el monumento a Washington, a Martin Luther King… y el recuerdo de aquellos que dieron la vida por su país: el Cementerio de Arlington. En perfecta alineación, las lápidas de los soldados fallecidos en numerosos conflictos bélicos tienen su homenaje de por vida. Un extraordinario Anfiteatro de la Tumba al Soldado Desconocido, la constancia del nombre de todos aquellos allí sepultados, el mimado césped entre los enterramientos y la escultura de aquellos soldados levantando la bandera de su país, son algunos de los grandes detalles de esa nación.

Pasear por nuestra España es muy bonito -¡cómo no!-. Estas tierras llenas de colores, sabores; calles repletas de sentimientos y cariños; estas gentes con cuidados recuerdos de nuestra historia… Aquí algo es “diferente”. Mal llevamos algunos tener dificultad con las matemáticas, ya que todo se basa ahora en las encuestas, los porcentajes y en los previsibles -o no- resultados de las elecciones que serán “perpetradas” al final de junio. En Madrid, capital del reino de España, a las víctimas del terrorismo nos es complicado caminar con cierta tranquilidad. Desde estaciones de cercanías, calles, puentes, rotondas, plazas… hay demasiados sitios donde nuestros antecesores dieron la vida por nuestra democracia actual.

Si te fijas un poco en el Congreso y Senado podrás ver que, a diferencia de otros lugares de más reciente conformación de estado, el brazo político de un grupo armado está en el Parlamento. Es una formación política con representación, incluso gobierna en más de una corporación local tipo ayuntamiento.

Hace pocos, muy pocos meses y años, ha nacido una nueva opción de ideas estructurada en partido político. Se han declarado “amigos” y hecho manifestaciones a favor de los presos de la banda terrorista ETA. Incluso han abogado por la salida de prisión de todas esas “gentes” que cumplen condena por sus acciones terroristas. Es muy complicado afirmar que pertenecemos a la misma especie animal que nosotros, sus víctimas.

Llegar a la estación de Atocha, lugar donde se alzó deprisa un monumento a las víctimas del terrorismo, que aún hoy lucha por mantenerse en pie, semiabandonado a las inclemencias meterológicas, entre otras, provoca un inmenso dolor interior a personas de buena voluntad.

La Princesa Contadora de Olas y un servidor de ustedes somos víctimas del terrorismo; diferentes años y modos, mismas lesiones; terribles sueños y pesadillas actuales, prácticamente todas las noches. Ellos, los norteamericanos, tienen allí un sentimiento muy extraño; las comparaciones son odiosas y, con mayor motivo, cuando su nación es tan joven respecto a la nuestra.

Aquí corren otros vientos, corrientes e ideas muy diferentes. España se caracteriza por el auge de las ideologías que pretenden separarnos del resto, eso sí, financiadas por todos; aquéllas que arremeten con toda fuerza contra quienes no piensan como ellos. El sentimiento de profundo odio hacia la bandera de España y los símbolos han propiciado la agresión de unos bárbaros a dos jóvenes chicas en las calles de Barcelona… y todo por apoyar a la Selección de fútbol de España. ¡Terrible pecado! Por cierto, el ataque se produjo por la espalda de las jóvenes, por un grupo de personas abusando de superioridad y sorpresa. ¿Se puede ser más vil?

Estados Unidos, esa nación donde se oye con respeto y veneración el himno cada vez que hay un evento deportivo al inicio… es algo, como mínimo, envidiable. ¿Llegarán algún día al “asqueroso” punto donde discurre nuestra amada España?

-Pa mí que no -que diría el castizo.

Hoy me duele España. Estas navidades voy a pedir a los Reyes Magos un poco de sentimiento de orgullo para todos en España, incluidos aquellos que trataron de matarnos y continúan queriendo “jodernos” la vida. Me acordaré también de algunos políticos, aunque de ellos un poquito… “menos”.

Fuente: El Español

Este artículo está publicado en el diario digital “El Español”. El autor ha publicado dos novelas con Ediciones Atlantis: “Alfil blanco, Peón negro” y “Senda de Lealtad“.

Repartir sentimientos, por Félix Jacinto Alonso Holguín

Repartir sentimientos, por Félix Jacinto Alonso Holguín

España es un conjunto de pueblos, más o menos grandes, con una población en total de más de 45 millones de criaturas humanas. Nuestra familia siempre tiene un arraigo al lugar donde nacieron, se criaron, viven o vivieron. Ese sentimiento es algo que nadie puede hurtar.

Año 1991, Amusco, provincia de Palencia, comunidad autónoma de Castilla y León, España. Una pareja de hermanos llevaban una tienda de comestibles. Dos días por semana traían pescado al pueblo. Teodoro, “Teo”, iba por los pueblos cercanos con un vehículo adaptado para transportar alimentos con garantías sanitarias. La mayoría de ellos contaban con una población inferior a 300 habitantes. Recuerdo con cariño Amayuelas de Abajo con 3 habitantes y Amayuelas de Arriba con 36 ciudadanos.

En lugares puntuales detenía el turismo industrial, hacía sonar el “pito” y lugareños salían a comprar sardinas, boquerones, bacaladitos, truchas… o anillas de calamar, entre otros placeres del mar. Una sonrisa para todas las “Marías”, cariñoso hasta el tuétano. Nunca conocí a Teo enfadado. Un buen muchacho. Nosotros, los Guardias Civiles, encargábamos de un día a otro el pescado. Cuando volvíamos de patrullar a pie, desde el apeadero de Renfe a un par de kilómetros del pueblo -había pasado Roldán por nuestro “Cuerpo” y la gasolina escaseaba-, junto con el correo, nos llevábamos un kilo de sardinas: 5 solteros menores de 24 años se alimentaban con el mínimo común conocimiento de los fogones. Eso sí, el sentimiento cariñoso de esas localidades y sus gentes fue tremendo: sencillos, buenos y nobles.

Año 2011, Escañuela, Jaén, comunidad autónoma de Andalucía, España. Localidad de apenas 1000 criaturas. Rodeada de olivos en sus colinas, este lugar entrañable del corazón del “oro líquido”, no dispone de panadería. Una joven de la localidad cercana de Porcuna pasea con su vehículo adaptado al transporte de pan. Cada cien metros, aproximadamente, hace sonar el claxon. Hacia las 14’15 horas es cuando suele llegar a casa de mis suegros. Sabe de memoria nombres, dolencias, gustos, incluso si comen los nietos en casa o bien hay forasteros: las raciones de pan es algo muy raro de alterar. Los paisanos conocen a la panadera igual; incluso intercambian novedades de ambas localidades. Por ello, dudo con razón que, el sistema de mensajería instantáneo “Guasáp” sea un invento del extranjero.

-Será que no se patentó en su momento aquí.

Año 2016, Cigales, Valladolid, comunidad autónoma de Castilla y León, España. Un poco más de 5000 habitantes; lugar donde está asentada mi familia y donde he estado empadronado más de 25 años. Las idas y venidas por diferentes destinos, así como estabilizar y formar familia, ha hecho que ahora viva en Madrid, que es un pueblo al sureste de Cigales, un poco más grande, con metro y medida propia: 20 minutos. Allí, en Cigales, tengo a muchos seres queridos, familia y amigos; unos en vida, otros en el descanso eterno, rodeados de viñas y tierras sembradas de cereal.

Tenemos la Iglesia de Santiago Apóstol. Llamada la Catedral del Vino por su monumentalidad y esplendor; sus dos torres parecen ser el camino más corto para llegar al cielo, desde aquella bendita tierra.

Hace unos días, desde una ideología política de color morado, con un lema en primera persona del plural, quizá copiada y traducida de tierras de América del Norte, se ha tildado a varios cigaleños de “derecha rancia”. Además, hemos sido adjetivados algunos con un conglomerado de términos para quitar importancia a nuestros pensamientos. A saber: “ésos no viven aquí”. Sí, sí, señalados por nuestro nombre o apellido; similar a como se hizo en Alemania con ciudadanos judíos o bien, más recientemente, en España con algunos periodistas desde dicha ideología “morada”.

He reflexionado mucho; he pensado mucho más y estoy buscando los términos para expresarme correctamente para que, con alguna dificultad, esa gente que nos “señala”, comprenda perfectamente algo muy sencillo:

Ustedes podrán ganar las elecciones. Quizá destruir aquello que nuestros padres levantaron con grandes esfuerzos. Puede que -permitan me resulte harto difícil de creer- hacer mejor las cosas que de sus precedentes, a esta calamidad anunciada por “vos”: los referentes internacionales están luchando por la primera posición en llevar a quiebra a sus respectivos países. Ahora bien, ustedes no conseguirán nunca, nunca, nunca de los “jamases”, entregarnos un carnet de “demócrata”… y, mucho menos, repartirnos sentimientos de pertenencia a Cigales, nuestro -también de ustedes- pueblo.

En todos los pueblos que he vivido, “naidie” nunca ha osado indicar a un paisano de allí con el epígrafe “ése no vive aquí”.

Madrid es un pueblo un poco más grande, ya dije; Amusco tiene grandes gentes y “pescadero” a Teo; Escañuela, pequeña de población y grande de corazón; y Cigales, queridos todos, es el pueblo al que siempre quiero volver… pese a ésos de “morado”, que no son “naidie” para repartir sentimientos.

Fuente: El Español

Este artículo está publicado en el diario digital “El Español”. El autor ha publicado dos novelas con Ediciones Atlantis: “Alfil blanco, Peón negro” y “Senda de Lealtad“.

Principio de contradicción, por Félix Jacinto Alonso Holguin

Principio de contradicción, por Félix Jacinto Alonso Holguin

Se trata de un término jurídico que da oportunidad en el ámbito formado por dos partes, una demandada, otra demandante, de oponerse a un acto con el fin de verificar su regularidad. Traducido del “Román Paladino”, sería el derecho a contradecir a otro, incluso a formular aspectos contrarios, tal y como haría el mismísimo “Abogado del Diablo”.

Las diferentes opiniones sirven para fortalecer las decisiones a tomar. Los griegos, allá en el nacimiento de la Democracia, veían con buenos ojos entablar discusiones sobre los más variados temas. Uno de los principios de los grupos de debate universitario es la defensa de un principio y ser capaz de argumentar en contrario. Ello sirve de base al Derecho y a su ejercicio en el ámbito de la Justicia. Abogado Defensor y Fiscal utilizan las mismas leyes en posiciones contrarias, dependiendo de los intereses de su defendido.

En esta España del 2016, los políticos abogan periódicamente por cambiar la Constitución de 1978. Consideran que está “antigua”, o deber ser reformada para “adaptarla a los nuevos tiempos”, incluso se permite a partes del conjunto de España no cumplir sus preceptos… y todo aprovechando la financiación del resto de ciudadanos, incluso con actos contrarios a la Ley, junto con la benevolencia del propio “Estao”.

Desde el mes de diciembre estamos haciendo equilibrio en el “alambre” del Poder Legislativo y Ejecutivo. Dentro de unos días tendremos otra vez elecciones generales. Hemos de elegir a 350 ciudadanos para componer el Congreso de los Diputados y Senado, con el fin de nombrar un equipo de Gobierno. La labor está siendo dura, ya que, según ha quedado demostrado, poner de acuerdo a dos españoles de ideología política distinta es complicado; ratificar la conjunción por el resto del arco parlamentario… esas cosas a Lourdes, Fátima o a la Santísima Virgen del Pilar. Al menos por ahora.

Hace unos días se reunieron cinco de los candidatos en un debate televisivo. De diferente tamaño, visión, vestimenta, posición y evolución, pretendieron hacernos comprender cuál era la mejor razón para depositar en ellos nuestra confianza. Había cuatro seres humanos, al menos cuando veamos su papeleta el día de las elecciones: uno de ellos se presenta coaligado con diez organizaciones, partidos, partidas o agrupaciones electorales. Enviaron sólo a uno de ellos, ya que en el reparto de tiempo, hubieran tocado a 20 segundos cada uno. “Unidos” sí, pero para aprovechar la Ley D’Hont al máximo de su imperfección.

Se posicionaron desde un lado a otro del escenario: uno con corbata perfectamente vestido; el segundo con chaqueta abierta; tercero con traje y sin corbata; cuarto sin traje, ni corbata: era como una boda: de principio a fin.

Estuvieron rajando, hablando mal de presentes y ausentes, durante dos horas y un poco más. Se pisaban la palabra, apuntaban con el dedo, sacaban cartelitos, incluso uno, a media voz, susurraba alguno “te equivocas, yo no soy tu enemigo”. Para ese argumento, bien podrían haber dejado un teléfono y usar el mensaje de “guasáp”. ¿Te imaginas la caricatura que habría adjetivado el texto?

Todos ellos “se” llevan meses hablando de porcentajes, coaliciones, uniones y separaciones. ¡Oigan, que esto parece una corrala! (Con el debido respeto a aquellos lugares de residencia común de familias enteras). Nuestra España, la mayor parte de la Península Ibérica, precisa de un acuerdo para salir adelante. Tenemos varios envites en diferentes posiciones de los puntos cardinales. Racionales o menos, muchos de ellos tratan de ganar la financiación de su separación simulada. Pretenden rescindir la Unidad sin considerar la opinión del resto. De estos cuatro o quince señores representados, dos de ellos apoyan el conjunto, otro percibe diferentes posturas y los doce últimos dependen de la fuerza del viento en cada lugar geográfico.

He comenzado a leer los programas de cada uno de las opciones indicadas. ¡De alguna forma hay que ganarse el cielo! Desconozco si alguien del conjunto del electorado hará lo mismo; aunque, sin duda, mi mayor preocupación es conocer si, en solitario o pareja -el trío queda casi descartado-, cumplirán alguna de sus promesas… esas que sólo valen para echar en cara a otro cuestiones del pasado, preocupándose poco por el futuro de nosotros y de “el español” de mediana estatura, condición y convicción.

Tanto están diciendo unos y otros sobre cuál es el mejor pacto entre las formaciones, sus metas, añoranzas, odios… incluso sus “cariños”, que me han convencido: voy a leer “sus” propuestas. Seguiré el Principio de Contradicción para conocer qué quiere cada uno y qué pretende con España en su conjunto, además de nosotros como su continente.

Cuando acabe, informaré de ello. Palabrita del Niño Jesús.

Fuente: El Español

Este artículo está publicado en el diario digital “El Español”. El autor ha publicado dos novelas con Ediciones Atlantis: “Alfil blanco, Peón negro” y “Senda de Lealtad“.

Blame it on the boogie, por Alonso Holguín F.J.

Blame it on the boogie, por Alonso Holguín F.J.

Michael Jackson, junto con un par de sus hermanos, escribió esta canción para vender la misma a Stevie Wonder. Era el año 1978. El título en español significa: “Échale la culpa al Boogie”. Eran tiempos de la famosa Motown Records; sello discográfico creado en la ciudad de Detroit (USA). Sin embargo, el propio grupo The Jackson Five incluyó en su disco “Destinity” dicho tema, alcanzando un éxito tremendo.

En España, nuestra querida España, llevamos un tiempo donde se habitúa a “echar la culpa… a quien sea”. La legislatura del Partido Popular está yacente y en funciones, al menos desde hace más de cuatro años y medio.

La hora de tomar decisiones es el mayor problema de un individuo cada día de su vida. En cualquier momento de la “navegación” se pueden producir movimientos. El viento empuja la vela y ésta al buque. El timonel ha de cumplir las órdenes del capitán para redirigir la nave en el correcto rumbo, aprovechando la fuerza de la naturaleza.

Mirando las cartas de marítimas tratará de dominar dicho impulso; consultando la posición frente a las estrellas, intentará dirigir “nuestro” futuro con barlovento o sotavento a favor de nos, los ciudadanos. Pudiera encontrar “aires” fuertes que intentan “orzar” el país, para orientar de nuevo nuestro rumbo al viento.

Mariano, al parecer Presidente del Gobierno de España, dicen que ordena las maniobras de “timón” de “nave” España. Al menos, así debería de ser. Nuestro velero lleva unos pocos envites de unos años a esta parte. Dejando de lado la corrupción, que atenaza Instituciones Gubernamentales a diferentes niveles, voy a considerar dos, como claros ejemplos contra el conjunto de nuestra “nave”; si bien, son tres en total.

En octubre de 2013 el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo dictó la llamada “Sentencia Inés del Río Prada”, que ordenaba la puesta en libertad de un gran número de asesinos -terroristas y violadores-. Jorge y Alberto, ministros del Gobierno de España, en una rueda de prensa, expusieron que, dicho Gobierno presidido por Mariano, había decidido enviar a la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional para su estudio e interpretación; es decir, dejó en manos de otros la decisión.

Alguna otra Sentencia de dicho Tribunal Europeo se ha dejado de tener en cuenta, obviado o simplemente no se ha cumplido el dictamen emitido. Por ejemplo: la llamada Sentencia Rumasa.

En mayo de 2015, al comienzo de la celebración de la Final de la Copa del Rey de fútbol, en el Estadio “Camp Nou”, entre los equipos F.C. Barcelona y Ath.C. Bilbao, se produjo una espeluznante pitada al himno de España y a Felipe VI, Jefe del Estado. El partido se celebró; en las gradas ondearon banderas independentistas... ¿Qué ocurrió después? Hace unos días la Audiencia Nacional ha reabierto el caso, ya que ve “indicios de delito”.

Estamos en mayo de 2016. El domingo 22 se celebró la final de este año. Esta vez en el Estadio Vicente Calderón de Madrid. Sevilla C.F. y F.C. Barcelona fueron los contendientes. Ante el previsible mar de banderas “esteladas” -mezcla de bandera de Cataluña, o Aragón, con una estrella estilo Cuba-, la Delegación de Gobierno emitió una Resolución que prohibía el acceso al campo con dichos símbolos.

¡Se levantó la liebre! Los medios de Cataluña abrazaron el “Derecho” de insultar al resto de españoles, con su Rey a la cabeza, con motivo de un partido de fútbol. Mariano I, “El Estafermo”, declaró sobre dicha prohibición:

-No es mi competencia.

Por cierto, la pitada al himno y a Su Majestad el Rey fue muy sonada desde las gradas que ocupaban aficionados del F.C. Barcelona.

Hagamos una cuenta sencilla. Si el Gobierno de España nombra a la Delegada del Gobierno en Madrid, ¿quién da directrices a dicho Organismo? ¿Responde de su responsabilidad ante el Ministro del Interior y éste ante el Presidente del Gobierno de España?

La cobertura del partido sirvió para exponer sus ideas políticas sobre el conjunto de la sociedad. Nuestra “nave” España necesita alguien que “ciña” rumbo a puerto.

¿Quién ordena la dirección a tomar? Si descartamos a quien, por razón de cargo o “empleo”, debería marcar el rumbo… ¿Quién maneja mi barca? ¿Se sabe ya qué negoció ETA y el Gobierno del PSOE dirigido por José Luis Rodríguez Zapatero? De aquellos barros, estos lodos.

Desconociendo tales detalles, algunos en este país llamado España, sólo “podemos” indicar que el culpable de todo lo que pasa es el… boogie:

Don’t blame it on the sunshine,

Don’t blame it on the moonlight,

Don’t blame it on the good time,

Blame it on The Boogie.

No culpes al sol,

no culpes a la luz de la luna,

no culpes a los buenos tiempos,

la culpa es del Boogie.

Pon tú la música…

Fuente: El Español

Segundo artículo que publica el diario digital “El Español” de Alonso Holguín F.J., autor de “Alfil blanco, Peón negro” y “Senda de Lealtad” en Ediciones Atlantis.

“La Hermandad de Maestros Canteros de Trasmiera”, por Andrés Vázquez Mariscal

Un nuevo relato de Andrés Vázquez Mariscal, investigador y presidente del Centro de Estudios Históricos Juan de Herrera, retrotrae la acción a la Edad Media, donde los gremios tomaron gran importancia en la sociedad.

 

En Ediciones Atlantis se confió en él para publicar “El Enchiridion (El libro secreto de Carlomagno)“:  El-Enchiridion_media

 

Disfruta de este precioso relato histórico:

Debemos situarnos en esa época crucial de la historia de Europa y Occidente que indudablemente fue la Edad Media. En ella encontramos a gremios de constructores conocidos como free masons o francmasones, que al estar exentos del impuesto de franquicia podían viajar y desplazarse libremente por todos los países de la cristiandad. En numerosos textos medievales, el francmasón no es el simple albañil, que no conocía la utilización práctica y esotérica del compás, la escuadra y la regla; el “masón franco” era sobre todo el artesano más hábil y más competente, el hombre libre de espíritu que se libera de la materia por su arte. Así pues, esos “masones francos” poseían sus misterios iniciáticos y sus técnicas del oficio de la construcción, como forma de expresar la realización efectiva de esos misterios. 

En gran medida, los masones operativos habían heredado esas técnicas directamente de los Collegia Fabrorum romanos, es decir, de las agrupaciones de constructores y artesanos cuyos orígenes se remontaban al legendario rey Numa. Al igual que ocurrió más tarde con la Masonería, los Collegia Fabrorum también recogieron la herencia simbólica de tradiciones desaparecidas, la más notable de las cuales fue la tradición Etrusca, cuya cosmología pasó al Imperio Romano a través de esos colegios. Es interesante resaltar que los Collegia Fabrorum veneraban muy especialmente al dios Jano Bifronte, llamado así porque poseía dos rostros, uno que miraba a la izquierda (a Occidente, el lado de la oscuridad), y otro a la derecha (a Oriente, el lado de la luz), abarcando de esta manera el mundo entero. Si bien el simbolismo perteneciente a esta divinidad romana es bastante complejo, se sabe con seguridad que estaba relacionado con los misterios iniciáticos, concretamente con los ritos del “pasaje” o del “tránsito” a la otra vida. En la Masonería operativa medieval esos mismos atributos pasaron a formar parte de los dos San Juan, nombre idéntico al de Jano. Por medio de los Collegia romanos, la Masonería recibió (entre otras fuentes de procedencia diversa) la cosmología de los pitagóricos, basada en las correspondencias simbólicas de los números y la geometría, ciencias y artes sagradas que precisamente tienen en la arquitectura sus aplicaciones más perfectas. Entre los personajes conocidos que facilitaron esa labor de transmisión de la cosmología pitagórica (y también platónica) al Medioevo, merece destacarse, en el siglo VII, a Boecio, llamado el “último de los romanos” y autor de la Consolación de la Filosofía. Los estudios de Boecio sobre astronomía, geometría, aritmética y música, fueron realmente decisivos para el enriquecimiento de las siete artes liberales, de suma importancia en las enseñanzas de la masonería operativa. Por otro lado, la filosofía de Boecio influyó notoriamente en la literatura y el pensamiento esotérico de la Masonería tradicional de los siglos XVIII y XIX, por ejemplo en autores como Louis Claude de Saint Martin y Joseph de Maistre. 

Sea como fuere, el legado de la cosmología greco–romana unida a la espiritualidad cristiana, dio como resultado la creación de la catedral gótica. Una catedral es un compendio de sabiduría; en ella, grabada en la piedra, se plasman todas las ciencias y todas las artes, así como los diferentes episodios bíblicos que conforman la historia de la tradición judeo–cristiana. Allí aparecen los diversos reinos de la naturaleza, el mineral, el vegetal, el animal y el humano, lo mismo que las jerarquías angélicas que circundan el trono donde mora la deidad. Todo ello convierte a la catedral en un libro de imágenes y símbolos herméticos reveladores de la estructura sutil y espiritual del cosmos. Esa estructura del cosmos–catedral, imperceptible a los sentidos ordinarios, se percibe, no obstante, gracias a la intuición intelectual y a las formas visibles del cielo y la tierra, que están simbolizadas por la bóveda y la base cuadrangular o rectangular, respectivamente. De ahí que la Masonería conciba el cosmos como una obra arquitectónica, y a la divinidad, como el Gran Arquitecto del Universo. 

Los Estatutos de Ratisbona de 1459 relativos a la masonería operativa, son explícitos: «Ningún trabajador, ni maestro, ni jornalero enseñará a nadie, se llame como se llame, que no sea miembro de nuestro oficio y que nunca haya hecho trabajos de albañil, como extraer el alzado de la planta de un edificio». Se establecía así una obligación de secreto que obligaba al aprendiz, que había sido iniciado en el grado de oficial, a no revelar los nuevos conocimientos adquiridos. Al igual que sucedía con los pitagóricos y su pentagrama, entre los constructores medievales existían también signos y señas de reconocimiento, que no podían ser reveladas, y que eran recibidas al completar el aprendizaje. Entre estos símbolos se encontraban los famosos compases, escuadras, plomadas y niveles, que siglos más tarde serían adoptados por la masonería especulativa.

La comarca histórica de Trasmiera ocupa gran parte del litoral oriental de Cantabria. Está situada al este del río Miera y se extiende hasta el río Asón, entre las bahías de Santander y Santoña. La componen diecinueve municipios entre los que se encuentra Bareyo, centro de las actividades de los canteros que coparon la construcción de grandes obras durante los siglos XVI y XVII en España. Por su parte más oriental linda con el Valle de Camargo y Maliaño, ambos lugares próximos a Santander.

Existe constancia de actividad prehistórica en la zona (cuevas de Puente Viesgo, Santoña y Miera), pero pocos vestigios de la presencia romana, ya que, en general, en esta zona fue muy escasa. Por el contrario, la cultura de los pueblos cántabros perduró hasta el final de la monarquía visigoda. El rey Alfonso I de Asturias mandó repoblar la zona siguiendo la costumbre de la época: fundando pequeños monasterios, en torno a los cuales surgían de inmediato asentamientos de familias que fueron el origen de muchos de los pueblos y villas actuales. Los monasterios más antiguos fueron los de San Vicente de Sístoles y Santa María del Puerto en Santoña, que poseía un extenso dominio jurisdiccional que duró hasta el siglo XVI. En documentos del siglo IX, ya aparece esta comarca como delimitación geográfica y administrativa donde el rey estaba representado por un merino, nombre que tomaron los administradores territoriales de Castilla y León. La capital de la merindad estaba en Hoz de Anero donde se reunían las Juntas de Cudeyo, Ribamontán, Siete Villas, Cesto y Voto.

La fama de la comarca y de sus maestros canteros se remonta a la Edad Media. A principios del siglo XII ya eran conocidos fuera de las fronteras trasmeranas y gran número de ellos se encontraban trabajando en la construcción de las murallas de Ávila, sin embargo, no dejaron apenas huella en Cantabria. A partir del siglo XV se extendieron por toda Castilla donde llegaron a ostentar puestos de gran responsabilidad. El oficio se trasmitía de padres a hijos, por lo que estos últimos gozaban de un aprendizaje especial que les permitía ser maestros y dirigir obras de catedrales antes de los 30 años. Las contratas eran temporales y la emigración de las cuadrillas, casi siempre de índole familiar, a otras zonas de España y Portugal comenzaba por lo general en el mes de marzo para regresar en el invierno. Los canteros más reconocidos y solicitados permanecían fuera de su tierra durante años, regresando sólo para contraer matrimonio, administrar sus propiedades o hacer testamento, sin que por ello perdieran la condición de vecinos de su lugar de origen. Algunos de estos canteros llegaron a obtener la hidalguía, con sus propios escudos heráldicos otorgados por el rey, ocupando en ocasiones importantes cargos públicos. De una larga lista, donde el apellido refleja casi siempre su lugar de procedencia, podemos destacar a Juan del Ribero, Maestro Mayor de la obras de la Catedral de Salamanca; Juan de Navega, criado de Su Majestad y Veedor de las obras del Arzobispado de Burgos; Diego de Praves, Maestro Mayor de la obras de la Colegiata de Valladolid y Arquitecto del Rey, etc.

Desde la época medieval, la conveniencia de mantener los conocimientos adquiridos dentro del clan familiar, y la imposición de fianzas en las obras de cierta magnitud, propició la necesidad de la creación de gremios de constructores. Estos gremios, al fijarse como principal objetivo el de mantener un estricto control sobre el conocimiento de su profesión, pronto adquirieron un carácter cerrado, esotérico y fuertemente jerarquizado. Existían reglamentos, aceptados por todos los miembros, que establecían los derechos, obligaciones y jerarquías, como por ejemplo; la Constitución de York (926); el Estatuto de los Canteros de Bolonia (1248); el Manuscrito Regius (1390); las Constituciones de los masones de Estrasburgo de 1275 revisadas en la Asamblea de Ratisbona de 1495 y sancionadas en 1498 por el emperador Maximiliano I. Las estructuras de estas últimas fueron la base para la aparición de las logias masónicas, que incorporaron los grados de aprendices, oficiales y maestros, y utilizaron sus instrumentos de trabajo, el compás y la escuadra, para su simbología.

La Hermandad de Maestros Canteros de Trasmiera tuvo su máximo auge cuando el arquitecto del Monasterio de El Escorial, Juan de Herrera, aglutinó a su alrededor a los más destacados artífices de la comarca trasmerana en quienes confiaba plenamente para el desarrollo de sus obras. Al parecer, estos maestros de cantería se reunían en la iglesia de Santa María, en las afueras de la localidad de Bareyo, para la celebración de los actos iniciáticos de los aprendices, y se comunicaban entre ellos mediante una jerga secreta. Este lenguaje críptico, llamado “Pantoja” se utilizaba como medio diferenciador del grupo y como un verdadero argot para impedir que pudieran comprenderse por otros las normas e instrucciones que impartían los maestros, al tiempo que reforzaba la cohesión de sus integrantes. Se trataba de una jerga exclusivamente oral de la que no existen documentos escritos y que, básicamente, se limitaba a trasmutar consonantes y sílabas, con lo que las palabras, al ser pronunciadas con rapidez, resultaban ininteligibles a los extraños.

A los conocimientos prácticos de la construcción, había que añadir otros considerados exclusivos de los grandes iniciados. Nos referimos a la ubicación de las obras en lugares estratégicos desde el punto de vista de las corrientes telúricas e influencia astral. Recordemos que en la elección del lugar preciso para el monasterio de El Escorial, intervinieron, según fray José de Sigüenza, «…personas que podían tener parecer en esto, filósofos, médicos y arquitectos». Desde la Antigüedad hasta nuestros días, se han sabido detectar los cursos subterráneos de agua y las líneas telúricas. La mayoría de los megalitos, antiguos templos paganos, capillas, iglesias y catedrales han sido construidos en función de los cursos subterráneos de agua, las fallas geológicas y las líneas telúricas. Las redes telúricas, antaño asimiladas al Espíritu de la Tierra, han sido estudiadas científicamente desde 1937. El adjetivo telúrico, proviene del latín tellus, telluris, significando: “todo aquello perteneciente o relativo a la Tierra como planeta”. El término se utilizó para definir una serie de corrientes eléctricas que se propagan por ciertos lugares a través de la tierra. Los cambios originados en el campo magnético de la tierra, ya sea por fenómenos atmosféricos o propios de su actividad interna, inducen a la creación de corrientes parásitas tanto en la masa de la tierra como en los cauces de agua de la superficie. La sobre-exposición a estas corrientes podía resultar, según los casos, favorables o perjudiciales para el hombre. Hace 4000 años, los chinos ya utilizaban técnicas para la detección de las posibles energías perjudiciales al ser humano. Estas técnicas dieron origen al Feng-Shui, o arte de la geomancia, que establecía la disposición correcta de los lugares habitables y prescribía que, antes de construir cualquier habitación para personas o animales, se procediera a un minucioso estudio del lugar.

No es de extrañar, por tanto, que el conocimiento de esta filosofía estuviera en plena vigencia en el siglo XVI. Los versados en ella, no sólo construían sus edificios de acuerdo con la misma, sino que ordenaban en sus testamentos ser sepultados en los lugares adecuados, principalmente iglesias que con anterioridad hubiesen sido templos o lugares de cultos arcaicos. Esto ocurre, por ejemplo, con la basílica de San Vicente en Ávila, donde están enterrados algunos de los canteros que fallecieron durante las obras del Monasterio. Esta basílica se caracteriza por estar próxima a El Escorial y contar con una tradición esotérica desde la más remota antigüedad. Como no podía ser menos, se construyó en el siglo XII a extramuros de la ciudad, sobre la antigua necrópolis romana. En ella están enterrados los santos mártires Vicente, Sabina y Cristeta, tres hermanos que el año 306, durante la persecución decretada por Diocleciano, sufrieron martirio por negarse a ofrecer sacrificios a los dioses romanos. Sus cuerpos fueron depositados en el hueco de una roca, sobre la que más tarde se edificaría la actual basílica. El suelo de la nave central y laterales se encuentra colmado de lápidas sepulcrales, lo que evidencia que muchos aspiraban al eterno descanso bajo la influencia de un recinto sagrado y telúrico. Debajo de los ábsides existe una cripta subterránea y la roca de la que manaba una fuente, llamada La Soterraña, donde, al parecer, fueron ajusticiados los mártires. Es muy posible que en épocas remotas, el lugar que ahora ocupa la basílica estuviera dedicado al culto de la diosa madre Gea, y que, como era habitual, la Iglesia se apropiase de esta circunstancia para reconvertirlo en un lugar dedicado a la Virgen María (la Virgen de la Soterraña es la patrona de la ciudad de Ávila donde cuenta con una gran devoción por parte de los fieles), una tradición entroncada con el mito de las vírgenes negras.

Vemos una vez más, que en el culto a la naturaleza, a través de la representación de la Diosa Madre, la roca y el agua son elementos estrechamente relacionados con la tradición mágica, que confería al lugar características esenciales para la captación de las energías emanadas de la tierra. Los iniciados, versados en los secretos del espíritu universal, dejaron en sus obras vestigios claros de su saber. Un saber destinado sólo a aquellos de las generaciones venideras capaces de interpretarlo a la luz de los conocimientos transmitidos de padres a hijos. Es posible que estas enseñanzas, propagadas por los constructores de catedrales a través de Europa, se conocieran en la España del siglo XVI muy diluidas y sólo unos pocos fueran partícipes de su verdadero significado.

Como hemos comentado con anterioridad, la Hermandad de Maestros Canteros de Trasmiera, máximo exponente de la tradición hermética de la construcción en España, habría sido la responsable, con sus bautismos de iniciación, su particular jerga y su organización cerrada y secreta, de perdurar esos conocimientos que, con el devenir de los tiempos, habrían quedado en posesión de las logias masónicas. Entre sus cometidos se encontraba asegurar que los cofrades fallecidos descansaran en tierra sagrada, no en el término habitual que da a esta última palabra la Iglesia Católica, sino a un lugar o recinto bajo la influencia de los ciclos vitales de la naturaleza, es decir: uno de esos enclaves rituales y de culto, especialmente aptos para que se establezca el contacto espiritual con el Principio de la Unidad a través de las emanaciones energéticas derivadas del Cosmos.

Como ejemplo del alto grado de asociación gremial existente entre los canteros, haré referencia a la primera y única huelga llevada a cabo durante la construcción del Monasterio de El Escorial. Recordemos antes que el adjetivo “vizcaínos” englobaba no sólo a los nacidos en las provincias vascas sino a los de Cantabria y Asturias. Según fray José de Sigüenza, testigo presencial:

Sucedió que por cierto delito, no de mucha importancia, el Alcalde mayor de la villa del Escorial, que le nombra el prior del convento, prendió a unos vizcaínos canteros; y según él dijo, no con intento de afrentarlos, sino de atemorizarlos, hizo buscar y traer unos asnos en que sacarlos a acostar; se extendió entre ellos y corrió la voz de unos a otros; como se precian tan de hidalgos, ellos y los montañeses se amotinaron, de suerte que estuvieron muchos toda la noche con sus espadas haciendo vela y guardando la cárcel, porque los prendieron de parte de tarde, pretendiendo matar al Alcalde mayor y alguaciles si los sacaban; a la mañana se habían ya conjurados todos, y sin quedar ninguno en las canteras donde trabajaban, vinieron al sitio con un tambor y una bandera, señalando su capitán, tocaron muy reciamente la campanilla con que llamaban a la obra, y en un punto cesó toda y cesaron de trabajar, y se juntaron todos con las armas que hallaron, y fueron en forma de escuadrón a matar al Alcalde mayor, quebrantar la cárcel y sacar a los presos. Fray Antonio el obrero, viendo el alboroto, envió allá los estajeros y maestros, para que aquietasen a aquellos sus oficiales, y aunque les perdieron el respeto y les decían palabras muy descomedidas, sin querer desistir de su intento, sirvió de detenerlos y embarazarlos con razones, para que luego y con presteza no ejecutasen su intento; entre tanto, el Alcalde mayor se puso en cobro, y el Prior le escribió, le mandó que le diese los presos, y así lo hizo, viendo la determinación de aquella gente colérica; mandó abrir la cárcel y sacar a los presos como quisieron, haciendo sus protestos el Alcalde mayor de la fuerza que le hacían. Con esto se les enfrió y mitigó la cólera, y con la misma facilidad que se amotinaron, dejaron las armas muy contentos, diciendo las palabras que suelen los que ellos llaman borricos. Cuando se les pasó el ímpetu, echaron de ver el mal recado que habían hecho; se ausentaron de miedo algunos de ellos que habían sido como las cabezas del motín; fue esto en una coyuntura, que aunque parecía negocio de poca importancia, pudiera de un principio flaco, resultar un daño grande, como suele con una pequeña centella abrasarse un monte. Estaban en este reino los ánimos muy alterados, por la alcabala de diez uno, que entonces se introducía, y consideraban algunos que si esta gente acabara el hecho, y mataran la justicia de esta villa del Escorial, y se fueran con su bandera y su tambor, se les juntara mucha gente popular de esta comarca, y pudiera crecer súbitamente alguna furia, que el menor daño que de ella resultara fuera la pérdida de esta fábrica, según estaba todo enconado; otros se reían de esto, porque tienen más firmes en este reino las raíces de la lealtad a los vasallos de sus Reyes, como lo vemos en tantas experiencias. Vino de allí a pocos días S. M. con la Reina, Princesa e Infantas, a tener aquí el verano; fray Antonio el obrero le pidió les perdonase a aquella gente, que no había pecado sino de hidalgos, de honrados y de necios; S. M. se rió y le respondió con benignidad, mostrando en esto su gran prudencia, entendiendo cuán verdad era, lo que el fraile decía, y si se hubiera de hacer caso de ello, se habían de poner muchos en las galeras y aún en la horca, y así se aquietaron los canteros, que como el desacato y el delito habían sido grande, estaban mal seguros hasta este punto. Se entendió que el que alzó la bandera y el que tañó la campana y algún otro, los echaron a galeras, castigo bien merecido.

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Vino y drogas ¿hasta cuando esta mentira?, por Dr. José Cabrera Forneiro

Dr. José Cabrera Forneiro reflexiona sobre vino y drogas.

Médico Psiquiatra. Especialista en Medicina Legal y Ex Director de la Agencia Antidroga de Madrid, Don José Cabrera Forneiro nos hace una serire de consideraciones sobre la polémica de ambos aspectos. El Doctor Cabrera es muy de fiar, con acreditada fama por su trabajo. Al igual que Ediciones Atlantis, que también es de fiar, de hecho están todos los títulos publicados y el abanico de escritores que confiamos en ella.

Origen histórico del hábito alcohólico

El hábito de tomar alcohol, se remonta a los primeros tiempos del hombre y hasta nuestros días su ingestión se ha relacionado con motivaciones religiosas-místicas, sociales, políticas, morbosas, etc…

Producto de la fermentación del mosto de la uva, gracias al hongo Sacaromices Cerevisiae, el primer producto que el ser humano obtuvo fue el vino, del latín “vinum” o según otros autores del sánscrito “vana”. Como elemento activo de este vino estaba el alcohol, sustancia química reductora, astringente y coaguladora de proteínas fácilmente combustible y con un elevado poder antiséptico utilizado tópicamente.

Terminológicamente la palabra alcohol proviene del árabe alkuhl que significa literalmente el colirio, y que en dicho idioma de origen se utilizaba para denominar un polvo finísimo utilizado por las mujeres para pintarse el ojo, compuesto de galena o antimonio y negro de humo perfumado.

El uso de las bebidas alcohólicas por vía oral, sobretodo las fermentadas como el vino, con el resultado de embriaguez es muy antiguo, y así leemos en Levítico 10/8-11: «Cuando hayáis de entrar en la Tienda del Encuentro no bebáis vino ni bebida que pueda embriagar, ni tú ni tus hijos, no sea que muráis».

Se suele decir que el alcohol se ingiere en razón de sus propiedades euforizantes, rubefacientes, analgésicas y ansiolíticas, y su abuso da como resultado a corto plazo intoxicaciones agudas o embriagueces y a largo plazo etilismo crónico con un sinfín de lesiones y patologías.

No obstante debe quedar claro que el vino posee una cantidad de alcohol que según distintas condiciones oscila entre el 8% y el 15%, siendo el 12% un promedio que se repite con frecuencia en las distintas denominaciones de origen.

Sus efectos sobre el sistema nervioso central son notorios, rápidos e intensos, de aquí el interés del estudio de sus implicaciones psico-biológicas.

Aunque se ha hecho mucho hincapié en que solo en nuestro país se vienen a contabilizar unos 2.000.000 de casos de alcoholismo como dependencia (Plan Nacional de Drogas, Ministerio de Interior, 2002), y algunos, probablemente alarmistas opinan que esta cifra en cuestión no es más que el pico de un iceberg, lo cierto es que esta es la cara negra de una moneda en la que nadie habla de la otra cara, es decir, los muchos millones de personas que consumen alcohol con moderación y no obtienen más que efectos saludables.

Y no solo eso, la tragedia de las cifras, el alarmismo y la globalización de los medios de comunicación se olvidan de especificar que precisamente la mayoría de los dependientes al alcohol como sustancia química lo que consumen abusivamente son bebidas destiladas en las que las graduaciones empiezan a partir de los 40 grados.

Es este tipo de bebida más frecuente en los países nórdicos y en el este de Europa el que más estragos ha hecho en nuestra sociedad, que como mediterránea siempre ha consumido bebidas fermentadas tipo vino, cerveza o sidras.

Sean cuales sean las cifras y las consideraciones anteriores en realidad, España junto a Francia e Italia, es uno de los países de Europa con mayor consumo de alcohol, lo que no implica necesariamente que de ello se derive una mayor cantidad de alcoholismos crónicos por ejemplo, pero sí que influye de una manera notable no sólo en el propio deterioro social, sino en cuantiosas pérdidas económicas por jornadas laborales suprimidas, accidentes ocasionados por el alcohol, ingresos psiquiátricos y delincuencia… y esto es difícil de ocultar.

En los momentos actuales en los que ha dejado de tener sentido la distinción entre drogas duras y blandas, las adicciones permitidas oficialmente, producen mayor problemática que las perseguidas por la justicia, versus tabaco –cáncer y adicciones cardiovasculares– y alcohol –cirrosis, demencia, etc…-. Es más, hoy sabemos que el alcohol causa la cuarta parte de la mortalidad directa e indirecta en la Unión Europea, y este porcentaje llega al tercio en la Europa del este, y como colofón en datos del año 2003 (Instituto Nacional de Toxicología, Ministerio de Justicia) casi el 40% de los conductores fallecidos al volante durante ese año entre 18 y 30 años dieron positivo al alcohol, pero ¿cuántos sujetos de estas tremendas estadísticas habían consumido vino en exceso y únicamente vino?

Se hace preciso por lo tanto profundizar en los fundamentos psíquicos y biológicos de la dependencia etílica, y deslindar el consumo del abuso, la forma y calidad de dicho consumo, y en especial qué bebida está detrás de cada caso, para hacer consistente un frente de trabajo en el que se sustente la educación sanitaria de una población que desde hace mucho tiempo viene asociando «una copa» con el éxito social o el bienestar psicofísico.

También es preciso dejar claro de una vez por todas que “no existen alcohólicos”, igual que no existen diabéticos, existen “personas que dependen del alcohol”, y cada persona es un mundo en sí misma, no habiendo lógicamente dos dependencias iguales.

Ya KRAEPELIN hace casi 100 años, desde su cátedra de Heidelberg y con métodos de investigación realmente rudimentarios describió junto a OSERETZKOWSKY los acusados déficit psíquicos e incluso físicos que se daban en los sujetos tras la ingesta etílica. Es más, comprobó como dichos efectos se alargaban en el tiempo incluso a pesar de periodos de abstinencia, cuando el sujeto era un bebedor habitual, lo que significaba claramente que la huella y secuela del abuso del alcohol era en cierta manera indeleble, es decir, siempre se paga un precio de por vida, lo que debería darnos qué pensar.

Bases biológicas de los efectos del alcohol en su abuso

Siendo cierto que cada persona es un mundo con vivencias propias, historia y ascendiente genético singulares, no es menos cierto que todos poseemos un patrimonio biológico común, esto es tenemos cerebro, hígado, riñones,…y muchos otros sistemas orgánicos, y olvidar esto significaría perder de vista el rumbo del trabajo que tenemos que hacer en este campo de la dependencia al alcohol.

Por estas razones tenemos que aclarar y recordar las bases físicas de lo que es el alcohol, cómo actúa y qué efectos tiene sobre el organismo.

Mecanismo de acción, metabolismo y toxicidad

El alcohol se absorbe rápidamente en el estómago y se difunde por el organismo en virtud de su gran hidro-liposolubilidad. Recordemos que es 30 veces más soluble en agua que en grasas y un 90% de nuestro organismo es agua.

La vía principal de la biotransformación del alcohol es por medio de la enzima alcohol deshidrogenasa (ADH), que se encuentra fundamentalmente en el hígado y en menor proporción en el cerebro y en los testículos.

La ADH en el cerebro es la enzima encargada de la metabolización de los aldehídos producidos por las MAOs (mono-amino-oxidasas) cuando actúan degradando los neurotransmisores, mientras que en los testículos la ADH participa en la biosíntesis de la testosterona.

Aproximadamente el 80% del alcohol es metabolizado por la víscera hepática y 1 gr. equivale a 7 kilocalorías de energía. Finalmente una parte de alcohol se elimina a través del aire espirado, de aquí el típico aliento etílico del sujeto que ha ingerido alcohol, mientras el resto se transforma en un metabolito denominado acetaldehído.

Tres son las rutas por las que el alcohol pasa a acetaldehído:

– En el citoplasma celular o citosol gracias a la alcohol deshidrogenasa.

– En el retículo endoplásmico celular con la misma enzima (que en el hígado constituye el llamado sistema microsomal oxidativo del etanol).

– Con el peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) en unos corpúsculos celulares denominados peroxisomas.

El acetaldehído resulta ser varias veces más tóxico y potente que el propio etanol en virtud de ser más reactivo y liposoluble (TRIUTT).

De esta forma en el efecto tóxico-necrótico de las bebidas alcohólicas no sólo influiría el propio etanol, sino fundamentalmente el acetaldehído. En este sentido se sabe que las diferencias raciales y de género respecto a los distintos efectos de la ingesta etílica, parecen basarse en la diferente metabolización de etanol y los niveles de acetaldehído en sangre (SATO y col., 1978). En resumen las personas de razas negroides o asiáticas metabolizan mucho peor el alcohol que las razas caucásicas, y las mujeres metabolizan el alcohol hasta tres veces menos que los varones.

El mecanismo de acción del etanol y su metabolito principal resulta ser poli funcional y multilocal. Así encontramos por ejemplo un aumento en la fluidez de las membranas neuronales con aumento del colesterol en la misma y manifiesta alteración en la biofísica y por lo tanto alteraciones iónicas y del potencial de membrana (CHIN Y GOLDSTEIN, 1977).

También se constata un consumo excesivo de Nicotin Adenin Dinucleótido (NAD) importante cofactor de las reacciones metabólicas intracelulares, con aumento consiguiente de su forma hidrogenada, lo que inhibe la vía oxidativa de los aldehídos y un indirecto efecto de potenciación del efecto tóxico.

En la tolerancia a la administración crónica de alcohol se encuentra una alteración en la permeabilidad sináptica con aumento de los iones Na, K y Ca.

Finalmente el alcohol que se ingiere en exceso, sin apenas darse cuenta el sujeto, produce las siguientes alteraciones:

– Alteraciones metabólicas lipídicas con aumento de los niveles de triglicéridos o colesterol.

– Hipogonadismos hormonales acentuados por competición del alcohol con la ADH productora de testosterona.

– Disminución de la vitamina A, al competir el etanol como sustrato con el retinol, produciéndose alteraciones en la visión nocturna.

– Alteraciones en la biosíntesis proteica, depleción de Zn y otros iones con alteraciones en la cicatrización y en los procesos reparadores

– Alteraciones en el metabolismo del hierro, folatos y vitamina B12 con la producción de anemias resistentes a la terapia.

– Aumento de los niveles de ácido úrico y consecuentemente aparición de gota.

– Neuro-toxicidad general del sistema nervioso central y periférico con tendencia hacia la atrofia del mismo.

Con respecto al último punto, se han descrito alteraciones morfológicas en el SNC por medio de la TAC cerebral (CABRERA Y RAMÓN, 1985) que son al principio de carácter difuso y global, si bien, más adelante, se detecta mayor susceptibilidad tóxico-necrótica en determinadas regiones del SNC, por ejemplo el sistema cerebeloso, las cuales parecen deberse a la irregular distribución de la enzima del alcohol deshidrogenasa, principal productora del acetaldehído.

Neuro-bioquímica de la dependencia etílica

Tradicionalmente los tóxicos y drogas productores de adicción se han subdividido según el tipo de dependencia que inducen, en productores de dependencia física y productores de dependencia psíquica.

En este sentido se considera la dependencia física como aquella que se da en el sujeto ante la deprivación de la droga de forma brusca, y se manifiesta en forma de cuadro clínico neurovegetativo y metabólico denominado síndrome de abstinencia. Dentro de las drogas que inducen dependencia física en el sujeto se incluyen la morfina, heroína, morfínicos, barbitúricos y anfetaminas endovenosas y a su vez como productoras de dependencia psíquica tenemos los alucinógenos en general como el LSD-25 y los cannabinoles, la cocaína y las anfetaminas por vía oral.

El alcohol en esta clasificación, que de por sí es poco clara y fluctúa según dosis, tiempo de administración, vía de administración, bio-disponibilidad y peculiaridades individuales, puede producir dependencia psíquica en los primeros intentos de ingesta excesiva debido a sus características ansiolíticas y euforizantes, y también dependencia física cuando el consumo es más continuado y se alarga en el tiempo.

A este último aspecto vamos a referirnos.

Una de las hipótesis más atrayentes respecto a la dependencia física del etanol, es la que sugiere la presencia de alcaloides endógenos como intermediarios en el etilismo crónico.

Ya DAVIS y WALSCH (1970) comprobaron que en los sujetos alcohólicos crónicos existía una sustancia química denominada tetrahidropapaverolina (THP) que para otros autores sería una de las precursoras vegetales de la morfina en la Papaver Somniferum, ya que han sido hallados residuos de THP en destilados de la planta del opio.

Por otra parte SORENSEN y MACKENZIE (1979) encuentran que el uso de la naloxona, antagonista puro de los receptores endorfínicos y que desplaza a los opioides endógenos de sus receptores, resulta muy beneficioso en el tratamiento del coma etílico.

Similares resultados obtiene BOADA (1983) en nuestro país, cuando antagoniza con naloxona la analgesia producida por el etanol. No se sabe a pesar de todo si el antagonismo naloxona etanol es a nivel receptorial o a nivel metabólico general. Es también sabido, que las grandes cantidades de acetaldehído que se encuentran en las personas con dependencia crónica, pueden llegar a inhibir la aldehidodeshidrogenasa del sistema nervioso central, con lo cual los aldehídos producidos por las MAOs (mono amino oxidasas) sobre los neurotransmisores llegan a condensarse e incluso a fusionarse con otros neurotransmisores dando como resultado la THP, compuesto endotóxico ya citado anteriormente y que podría actuar de falso neurotransmisor como más adelante veremos.

Otra posibilidad bioquímica es la condensación del acetaldehído con las propias aminas biogénicas (neurotransmisores) por el fenómeno denominado «Pictet-Speupler Condensation» dando las llamadas tetrahidroisoquinolinas (THIQ).

De las THIQ la más conocida es el salsolinol, producto de la condensación del acetaldehído y la dopamina, y que inhibe intensamente el metabolismo de las catecolaminas, así como la recaptación de las mismas aparte de poder actuar como falso neurotransmisor (COHEN 1976).

Tanto las THP como las THIQ pueden actuar de falsos neurotransmisores, como ya hemos comentado, es decir, sustituyendo a los auténticos neurotransmisores del sistema nervioso central y desplazándolos de sus respectivos receptores, en base a la facilidad con que estas substancias «falsas» son captadas y liberadas por la terminación sináptica, teniendo incluso efectos agonistas o antagonistas post-sinápticos (DAVIS 1979, AWAZI 1979 y BUCKHOLZ 1980).

Aunque existen serias dificultades para detectar la formación de estos falsos neurotransmisores «in vivo», MYERS y MELCHIOR (1982) utilizando el salsolinol por vía intra líquido cefalorraquídeo (LCR) en ratones, inducen un sorprendente aumento en la cuantía de alcohol ingerido por estos animales, un argumento más en apoyo de la neuro-mediación errónea como base de la dependencia física en el alcoholismo.

Otra interesante vía de investigación al respecto, es aquella que aporta pruebas de que la condensación de acetaldehído e indolaminas dan como resultado las llamadas betacarbolinas (DAVIS 1979).

Las beta-carbolinas han sido etiquetadas como substancias endógenas de características ansiogénico-ansiolíticas y que dependiendo de una serie de factores endo-situativos regularían el nivel de ansiedad en el sujeto.

Para ello estas substancias endógenas actuarían sobre el receptor GABA-Benzodiazepina de forma cooperativa y sinérgica con el neurotransmisor GABA, fundamental inhibidor del SNC. Podríamos pues considerar el efecto ansiolítico del alcohol sustentado por la hipotética formación de beta-carbolinas, al contrario por ejemplo que el síndrome de abstinencia por morfínicos, en el cual existiría una brusca supresión de las mismas.

La cuarta vía de investigación es la referida a los neuropéptidos. Algunas escuelas han observado como la administración de arginina-vasopresina mantiene la tolerancia de los animales a los que previamente se había inducido la misma al etanol, y otros autores han comprobado que el TRH (factor hipotalámico de la hormona tireotropa) puede modificar la sensibilidad del sujeto al etanol de manera notable.

En definitiva parece existir más de una solución neuro-bioquímica que explique la tan debatida dependencia física del alcoholismo y que, a su vez, anuncia las bases orgánicas de una de las dependencias más graves que existen en nuestra sociedad.

Bases Psíquicas de los efectos del uso y/o abuso del alcohol

¿Pero dónde están nuestro espíritu, nuestra mente, nuestra voluntad, y todos aquellos elementos que superando lo físico hasta ahora comentado nos hacen ser lo que somos, elevarnos por encima de lo irracional, organizar una cultura milenaria y diferenciarnos singularmente a unos de otros? Porque no es lo mismo beber para olvidar, beber para superar conflictos y en cantidad excesiva, que beber en el contexto social, en acompañamiento de alimentos, en ambiente lúdico y con el control en todo momento de la situación. Es decir, de todos aquellos que beben habitualmente vino naturalmente solo un pequeño grupo pueden desarrollar cuadros médicos, y estos son los casos que se han elevado a graves y que han etiquetado al vino por ejemplo muchas veces sin razón entre las drogas.

La personalidad es lo que conocemos coloquialmente como “forma ser”, y la deducimos de la conducta que cada uno tiene consigo mismo y en relación con los demás. Esta forma de ser, si lo resumimos de manera didáctica, estaría compuesta por dos parámetros claramente diferenciales: el temperamento y el carácter.

El primero, al que hemos denominado temperamento tendría un gran componente genético, es decir se transmitiría a través de la herencia, procedentes de ambos progenitores. El segundo, sería en cambio básicamente adquirido en función de las relaciones y del ambiente que rodean al sujeto desde su nacimiento hasta el momento presente. Lo que vemos de la personalidad, lo que percibimos, lo que se exterioriza, es lo que llamamos conducta o comportamiento.

No hay acuerdo entre los autores y las escuelas sobre cuál de los dos elementos es más determinante a la hora de la conducta del sujeto, habiendo quien dice que la herencia determina definitivamente la conducta (idea un tanto fatalista) y quien por el contrario habla de la herencia como una vulnerabilidad sobre la que se impresionan los acontecimientos vitales que rodean al sujeto en su vida desde la infancia hasta la edad de adulto.

En cualquier caso, todos hemos visto diferentes situaciones que parecen inclinarse hacia un lado u otro de la balanza, pero cada vez son más los que opinan que como decía Cajal: ”el hombre es el escultor de su propio cerebro”.

En este contexto psicológico cada persona que depende de forma regular del alcohol, se inició en él de forma distinta: por curiosidad, por integración en el grupo de iguales, porque lo vio desde niño en casa, por casualidad, para superar un “mal momento vital”, y así habría una larga fila de “razones” o “motivos” para engancharse al alcohol.

Si tuviéramos que resumir mucho las posibilidades psíquicas de depender del alcohol podríamos decir de forma sencilla lo mismo que la clasificación americana de trastornos psíquicos (DSM IV-R) que viene a ser lo mismo que los Criterios Diagnósticos de la OMS en su CIE-10:

“La dependencia supone un patrón de consumo anómalo de alcohol que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativos expresados por tres o más de los siguientes apartados en algún momento de un periodo continuado de 12 meses:

  1. Tolerancia: necesidad de cantidades crecientes de alcohol para conseguir el efecto querido, o lo que es lo mismo: el efecto de las mismas cantidades disminuye claramente con su consumo continuado.
  2. Abstinencia: síntomas claros manifestados tras la abstinencia del alcohol.
  3. El alcohol es tomado con frecuencia en cantidades mayores o durante un periodo más largo de lo que inicialmente se pretendía.
  4. Hay un deseo persistente o esfuerzos vanos de controlar el consumo del alcohol.
  5. Se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas con la obtención, consumo o recuperación de los efectos del alcohol.
  6. Se reduce claramente toda la actividad social, laboral, familiar y personal de la persona…”el alcohol como disolvente universal: lo disuelve todo, la sociedad, el trabajo, la familia, la persona…”
  7. El alcohol se continúa tomando a pesar de la conciencia del mal psíquico y/o físico que está causando.

Si continuáramos abreviando lo anterior tendríamos los siguientes psicotipos básicos:

1) El Bebedor Solitario: con o sin un trastorno psíquico grave, pero en cualquier caso buscando un alivio sintomático de un malestar interno de carácter básicamente psíquico: ansiedad, angustia, depresión, timidez patológica, fobia,….etc.

Si el Trastorno Psíquico asociado está tipificado en los Criterios Internacionales tendríamos una Patología Dual (cada vez mejor diagnosticadas), y el tratamiento debería ir principalmente al núcleo morboso de la personalidad y secundariamente a la dependencia compensatoria.

2) El Bebedor Social: que inmerso en un ambiente como el mediterráneo por ejemplo, deja de controlar el consumo al perder su propia personalidad en el grupo de iguales, pero que asocia siempre la ingesta con la compañía, el ocio compartido y en general lo lúdico o la actividad laboral de “calle”.

Siempre se dijo que la mayor gravedad iba asociada a al bebedor solitario, pero esto no es del todo exacto, ya que finalmente el deterioro orgánico y biológico que produce el alcohol, va a depender de la cantidad bruta ingerida y los mecanismos físicos de desintoxicación de cada persona afectada, por lo que al final podríamos tener un sujeto gravemente dependiente, gravemente deteriorado y cuyos comienzos se pierdan en la noche de los tiempos.

Hoy decir que existe una personalidad adictógena es del todo erróneo, lo mismo que clasificar en tipos y subtipos a las personas que dependen del alcohol.

También es erróneo fiarse de una estadística que dice cosas como por ejemplo: “uno de cada tres jóvenes han probado el alcohol en la última semana”, ¿Qué rayos significa esto? ¿No será una excusa política para generar alarma social y justificar inversiones, gastos públicos o simplemente zozobra en el contribuyente?

Hoy es más correcto decir que vivimos en una sociedad tecnocrática, fría y competitiva, de economía global, con pérdida de marcos de referencia y un pragmatismo rallando en lo morboso, altamente tolerante al alcohol, carente de tolerancia sin embargo a la frustración, y que no es capaz de encontrarse a sí misma si no sumerge sus actos sociales en alcohol y sus actos individuales ante unos medios de comunicación (principalmente los visuales) alienantes.

Hoy es más correcto decir sin embargo que en esta sociedad tan compleja e injusta, hay personas más vulnerables que otras a depender del alcohol como a depender de otras sustancias o conductas, y esta vulnerabilidad es siempre dual: física o biológica (metabolizadores rápidos del alcohol por ejemplo) y psíquica (inmadurez personal, conflictos no resueltos, niveles altos de ansiedad, o trastornos psíquicos tipificados).

De la conjunción de lo físico y lo psíquico nace la dependencia al alcohol si las circunstancias son propicias, y este triángulo es el patio donde jugamos… ahí es donde están las bases psico-biológicas de la dependencia al alcohol.

Epilogo

Enfrentarse hoy técnicamente a la dependencia alcohólica no tiene sentido desde una simple plataforma taumatúrgica o filosófica, y menos aún sin conocimientos objetivos de ¿quién es nuestro enemigo y cómo actúa?

Los intereses mundiales por el alcohol superan los puntos de vista individuales: tasas gubernamentales, beneficios privados y públicos, necesidad colectiva de tener algo a mano con lo que “escapar”,…quizás el alcohol forme parte de los mecanismos con los que la selección natural va filtrándonos a lo largo de los años, en cualquier caso solo el conocimiento real, la convicción profunda y la fe en las personas que tienen este problema nos pueden dar la victoria (si es que en esto existe una victoria).

Pero no es menos cierto que no se puede estigmatizar sin más a las bebidas como causantes del mal. De hecho las bebidas están ahí para su uso, no para su abuso, y decir que el vino es una droga sin más, no es simplemente ignorancia, es una falsedad dicha de propósito para esconder otras motivaciones más espúreas.

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“Papá cuéntame otra vez esa historia tan terrible…”, por María Teresa Abedul.

Papá cuéntame otra vez esa historia…, por Mª Teresa Abedul.

Agradecemos a María Teresa Abedul este emocionante relato. Ella escribe en Ediciones Atlantis, cuya editorial confía en sus proyectos. Por lo tanto, se puede considerar que “es de fiar” los contratos que firman ambas partes.

Os animamos a leer esta colaboración desinteresada:

Muchas lunas habían pasado en el Este, mientras surgía un nuevo Imperio Romano. El Imperio Romano del Oeste se había desintegrado, pero el Imperio Bizantino sobrevivió hasta el año 1204. Cuando sucumbió, ante el avance de las fuerzas latinas de la Cuarta Cruzada.

Durante el siglo VI, Justiniano, tal vez el más grande de los emperadores bizantinos. Hubiera podido convertir en realidad, la aspiración de resucitar Roma y unir las dos mitades del Imperio.

En el año 532, lanzó un ataque hacia el oeste: reconquistó Cartago, y la mayor parte de la costa norte de África. Retomó Sicilia y cruzó a Italia. Nápoles fue ocupada, por el general Belisario, mientras Roma y la parte central y sur, eran recapturadas por el ejército imperial.

En el año 540, la resistencia germánica parecía quebrada; Justiniano, además, había recuperado parte de España. Siguiendo un plan audaz, que pretendía extender sus conquistas, desde Galia con miras a llegar hasta Gran Bretaña. Pero las victorias no fueron duraderas: los medos, expulsaron a los bizantinos de los territorios africanos. En el año 541, un brillante jefe godo, Totila, recuperó la mayor parte de Italia. Totila quiso llegar a un arreglo con Justiniano, pero el emperador, estaba empeñado en una total reconquista.

Siguieron once años de lucha cruenta, durante los cuales, Roma fue sitiada nada más y nada menos que cinco veces. En una de esas ocasiones, para lograr la rendición, los godos no tuvieron otra idea mejor que cortar los acueductos.

La pobreza y la suciedad medievales, probablemente, provienen de esta acción. Porque Roma, con sus edificios magníficos, y su prestigio histórico, nunca dejó de tener influencia en el estilo de vida europeo.

Si Roma hubiera conservado, una reserva importante de agua limpia, otras ciudades europeas podrían haber seguido su ejemplo.

El reinado de Justiniano, podría haber sido una época de gran esplendor para el Imperio. Éste rodeó sus dominios, con una cadena defensiva de castillos y fuertes. Construyó edificios maravillosos, como la Catedral de Santa Sofía. El emperador Justiniano consiguió dar forma a su legislación, que completó con la codificación del Derecho Romano. Este código, fue durante siglos la base de la Iustitia europea.

Además, Justiniano poseía un ejército muy bien entrenado. Comandado por generales exitosos, como por ejemplo: Belisario y Narsés.

Sin embargo, durante su largo reinado, los hunos casi logran apoderarse de la capital; los eslavos coparon Andreanópolis.Se infiltraron en los Balcanes, y los persas saquearon Antioquía.

La mayor parte de los datos, que tenemos del reinado de Justiniano, proceden de Procopio de Cesarea, escribano y cronista de la época.

Procopio, nace en Cesarea de Palestina, hacia el año 490 – 507 d.C, y fallece hacia el año 560, pero se desconoce la fecha exacta tanto de su nacimiento como la de su muerte.

Los Ocho Libros sobre la Historia de las Guerras, de Procopio de Cesarea.No alaban ni critican los actos del emperador Justiniano, tan sólo relata los hechos como acontecieron. Aunque sí se le coartó, al escribirlos, la coacción provenía del propio emperador. Su esposa la emperatriz Teodora, fomentaba aún más el acoso a Procopio de Cesarea.

A pesar de vivir, bajo la influencia del cristianismo. Podemos observar en Procopio, influencias de la Grecia Antigua y Clásica. Esta influencia se nota, en sus creencias religiosas. Sobre todo en la fe de los antiguos dioses olímpicos, llamada fe helénica”.

Procopio no deja de ser cristiano, pero no olvida los textos de la filosofía griega, ni a los autores griegos.A los que toma como modelo, para escribir sus crónicas. Esto se refleja en el léxico, el vocabulario, y el orden del relato. Los autores en los que se inspira Procopio son: Anacreonte, Heródoto, Horacio o Alceo.

También encontramos resquicios, de supersticiones antiguas. Como es el caso de la “fortuna”, que se la considera en el texto de Procopio, una fuerza caprichosa. Sus caprichos van más allá de la comprensión humana. La diosa Tychede Antioquia, era la personificación del destino, y de la fortuna. Diosa que regía la suerte, y la prosperidad de una comunidad. Tyche tenía el poder de decidir, cuál era la suerte de cualquier mortal.Pudiendo secundar las decisiones divinas.

El texto de Procopio de Cesarea, contiene influencias de la Ilíada de Homero, al describir algunas de las heridas en combate. Como por ejemplo, al describir como muere un persa.Que es perseguidor de un antioqueño, el cual le consigue alcanzar y da muerte.

Y cuando ya estaba a punto de ser alcanzado, se dio media vuelta de improviso, y le lanzó a su perseguidor una piedra, que le acertó en la frente y penetró hasta la meninge al lado de la oreja”. (Libro II- 11-9).

Durante el reinado del emperador Justiniano, todo el Imperio de Bizancio, se tuvo que enfrentar, a una de las plagas más letales, que hayan azotado al mundo.La llamada Plaga de Justiniano. En palabras del propio cronista de Justiniano: “[…] se declaró una epidemia de peste que estuvo a punto de acabar con toda la raza humana (Libro II-22-1).

Debe su nombre al hecho, de aparecer en el Imperio Bizantino, en el año 541 d.C., en la época de Justiniano.

Según Procopio de Cesarea, esta enfermedad empezó en Egipto (II-22-6) y en su segundo año, en el año 542, se extendió por Bizancio, donde se encontraba el cronista.

No cabe duda, de que la peste de Atenas, narrada y descrita por Tucídides (II- 47-3 y ss), ha sido en el vocabulario y en las expresiones, el modelo de Procopio. Aunque los síntomas, y características de la enfermedad, no eran totalmente los mismos en ambas epidemias. Si bien, algunos autores, como Ozanam, Hooker o Williams. Han defendido que la peste de Atenas, fue de las mismas características que la que asoló Bizancio. Afirmaban que no era viruela, ni tampoco tifus, y mucho menos, sarampión o escarlatina.

La plaga de Justiniano, en este caso es el primer brote de peste bubónica registrado. Pudo estar precedida, por la colonización de las ratas orientales, procedentes de la India.

Procopio señala, que la enfermedad, comenzaba siempre por las zonas costeras: “Comenzaba siempre esta enfermedad por las zonas costeras y, así, iba ya subiendo hacia las regiones del interior” (II-22-9).

La rata negra, adaptada a climas como el de la India, no resistía temperaturas frías. Pero adaptándose con facilidad, al calor de la vivienda humana. Pudo reproducirse y extenderse, llevando la enfermedad consigo. Y con los barcos, navegando como polizones, en las bodegas de los buques. Colonizaron, en un breve espacio de tiempo, todos los puertos del Mediterráneo.

Los primeros casos se registraron en el año 540, en la ciudad de Pelusium, en el Bajo Egipto. De allí se extendieron por todo el país, llegando incluso a Palestina. Parece lógico, que Palestina, podía haber sidoel centro de difusión, al resto del mundo conocido.

De la descripción de Procopio, podemos deducir, que se trataba realmente, de la peste producida por el bacilo Yersinia Pestis. Apareciendo en sus tres formas clínicas: bubónica, septicémica y pulmonar.

La enfermedad comenzaba, por una fiebre súbita de moderada intensidad.Hasta que a los pocos días, aparecían unas hinchazones, o bubones, en las axilas, detrás de las orejas y en los muslos. Luego los enfermos, quedaban sumidos en un coma profundo y en un estado delirante.

Unos morían rápidamente, otros a los pocos días. Pero todos fallecían, con pústulas negras que se abrían en el lugar donde tenían las bubas. Alguno vomitaban sangre. Los pocos que consiguieron salvarse, tenían un desarrollo similar de la enfermedad. Todos aquellos que sangraban por las bubas, conseguían sobrevivir.

Procopio además nos hace partícipes, de las supersticiones populares, al describir que “muchos vieron unas apariciones fantasmales con forma de seres humanos, de diverso aspecto, y todos los que las encontraban, creían que eran golpeados por ese hombre que les salía al paso en cualquier punto del cuerpo. Y nada más haber visto la aparición, al momento eran atacados por la enfermedad” (II-22-10).

Aunque también señala, que ésta no era la única superstición pues, “en ciertos casos no fue así como sobrevino la peste, sino que algunos tuvieron soñando una visión, en las que les parecía que estaban sufriendo el mismo trato, por parte de uno que se encontraba a su lado, (a los enfermos, al comienzo del brote, se les separaba del resto dejándoles morir, de hambre y sed. los amontonaban a las afueras de las ciudades) o que oían una voz que les anunciaba que estaban ya inscritos en la lista de los muertos” (II-22-13).

Por otro lado Procopio, trata de desvirtuar estas creencias populares escribiendo que “[…] a muchísimas personas fue que la enfermedad les entró, sin que, ni por una visión ni por un ensueño, se enteraran de lo que después les iba a ocurrir” (II-22-14).

Dada su duración, cerca de 60 años, no se descarta la coexistencia, con otras enfermedades como el cólera y la viruela.

En su momento culminante, según el citado Procopio, llegó a causar cerca de 10.000 muertos por día, tan lo en la ciudad de Constantinopla. Los muertos totales supondrían el 40 por ciento de los habitantes de la ciudad, es decir, unos 600.000 sujetos.

Procopio describe la enfermedad minuciosamente, señalando que repentinamente les daba fiebre, a unos cuando acababan de despertarse, a otros mientras estaban paseando, y a otros en medio de cualquier otra actividad. Y el cuerpo ni cambiaba de color ni estaba caliente, como cuando ataca la fiebre, ni tampoco se producía ninguna inflamación, sino que la fiebre, era tan tenue desde que comenzaba hasta el atardecer, que ni a los propios enfermos ni al médico al tocarlos, les daba la impresión de que hubiera algún peligro” (II-22-15).

Por otro lado, el cronista continúa señalando que “[…] a unos en el mismo día, a otros al siguiente, y a otros no mucho después. Les salía un tumor inguinal, no sólo en esa parte del cuerpo, que está bajo el abdomen y que se llama ingle, sino también en la axila; y a algunos incluso junto a la oreja y en diversos puntos del muslo(II-22-17). A continuación, el autor señala que todos venían a padecer el mismo proceso.

Lo que quizá, sea más representativo de este fragmento de Procopio. Es el reconocimiento al esfuerzo de los médicos, cuidadores y enfermeros.Para encontrar una solución a este mal, resumido en estas líneas:

Quienes los estaban atendiendo, caían rendidos de fatiga.Porque no descansaban, y era la suya una mortificación continua e irremediable. Por eso, todos se compadecían de ellos, más incluso que de los enfermos, y no por ese peligro angustioso, de estar siempre cerca de los apestados […], sino por el gran sufrimiento que padecían” (II-22-22).

Resulta también peculiar, ver como Procopio describe la peste, en su fase avanzada, describiéndola como una enfermedad mental:

[…] sino que la causa era mayormente aquella enfermedad mental.[…] Podría suponerse que a todos los demás les pasaba lo mismo, pero, como no eran dueños de sí mismos, no podían de ningún modo experimentar el dolor, porque su enajenación mental los privaba de sensaciones (II-22-25 y 28).

Continúa el de Cesarea señalando que algunos médicos, sin saber que hacer por su desconocimiento de los síntomas, y creyendo que la clave de la enfermedad se reducía a los tumores inguinales, decidieron examinar los cadáveres de los fallecidos(II-22-29) dejando constancia de la primera autopsia registrada en el mundo antiguo. Y, después de abrir algunos tumores, descubrieron un tipo extraño de carbunclo, que se había generado en el interior” (II-22-29).

La descripción del cronista, se recrudece a medida que avanzamos en el texto, describiendo los síntomas más tardíos de la peste.

A algunos el cuerpo se les cubría de pústulas negras, tan grandes como una lenteja, y no sobrevivían ni un solo día, sino que todos morían enseguida. A muchos también les sobrevenía un vómito espontáneo de sangre que acababa con ellos al momento” (II-22-30).

Los médicos no encontraban la forma de parar la enfermedad, estaba fuera de su conocimiento, y fuera de toda comprensión humana.

Unos morían, otros con los mismos síntomas vivían. Algunos que se les suministraban cuidados sobrevivían,y otros con las mismas atenciones perecían. En algunos casos, el restablecimiento era totalmente espontáneo.